martes, 19 de septiembre de 2017

SIN DARSE CUENTA...



Sin darse cuenta
sigue sus pasos,
pasos menudos
pero ligeros,
que le conducen
al malecón.

Allí sentada
y el pelo al viento,
muy pensativa,
como frenando,
su corazón.

Tenía sueño,
quizás cansancio,
quería brisa
y aquel nordeste
reparador.

Por eso, entonces,
tiende la mano,
con sus deditos
tan agraciados
buscando al sol.

Encuentra el cielo,
también la lluvia,
la paz sincera
y un beso dulce
que recibió.

Sin darse cuenta
vuelve la vista,
mira hacia el suelo
donde en un banco
cabemos dos.

Con un suspiro,
se rompe el tiempo,
paran los días,
también las horas
del fiel reloj.

Surgen sonrisas
con tiernos besos,
es un poema
muy convincente,
revelador.

Porque en su boca
brota el encanto,
mientras los ojos
dejan caricias
que robo yo.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/09/17

lunes, 18 de septiembre de 2017

RECUERDO UNA VIEJA HISTORIA...



Recuerdo una vieja historia
que de niño me ofrecieron,
unos labios maternales
sonrientes y sinceros.

En un bosque variopinto
convivían unos ciervos,
paseando entre los robles
y las hayas del momento.

Eran nobles y tranquilos
y cruzaban los senderos
muy pendientes de los niños
que vivían cerca de ellos.

Ocurrió que una mañana
se acercaron unos cuervos,
que buscaban la carroña
de alimañas y de muertos.

Nuestros ciervos se asustaron
y corrieron como elfos
a buscar en la cabaña,
de los niños, su aposento.

Surgió el pánico, sin duda,
y extendió su garra el miedo,
hasta el ciervo bonancible
donde el blanco se hizo negro.

Una dama prodigiosa,
de los niños hada y reino,
a los cuervos espantaba
con garrote y palo tieso:

Dejad libres nuestros bosques
y a los ciervos como dueños,
ya que así lo han decidido
nuestros niños con su dedo.

Y soltando mil graznidos
se marcharon a otro entierro,
unos cuervos, malsonantes,
con vestido opaco y negro.

"...Recuerdo una vieja historia
escuchada en un invierno,
de unos labios bonancibles,
musitando junto al fuego..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/09/17

domingo, 17 de septiembre de 2017

HAS VIAJADO POR EL MUNDO...



Has viajado por el mundo
soportando mil tormentas,
y lo hiciste por el día
y de noche sin linternas.

Perseguías a los sueños
y también a las quimeras,
escapados de las hojas
en cuadernos con leyendas.

¡Qué ternura y fantasía
ha quedado tan dispersa
por el tiempo y el pasado
de una infancia que se aleja!

Sin embargo, en el presente,
siguen vivas las estrellas,
y relucen en la noche
para niños y poetas.

Es por eso que ahora viajas
en los versos y las letras,
persiguiendo, en el otoño,
la pasada primavera.

Es posible que con saña
recuperes bien la esencia,
el aroma inigualable
de los años que se vuelan.

Porque regresas cansado
de caminar y sin fuerzas,
sin importarte el destino,
ni argumentos que convenzan.

Regresarás a la vida
descansado y muy alerta,
con el nordeste en la barca
y en tu pecho irán las velas.

"...Has viajado por el mundo
y te has vuelto sin maletas,
con los sueños en el alma
de aquel niño y su princesa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/09/17

sábado, 16 de septiembre de 2017

NO VACILE TU MANO...



No vacile tu mano
de tomar a la mía,
de juntarse y unirse
en lazada infinita.

Porque así escribiremos
lo que dicte la vida,
lo que surja y suceda
y nos traigan los días.

Y yo quiero sentirte
y tener tu sonrisa,
compartir el silencio
y leer tus pupilas.

Aunque el río revuelto
se desborde en la orilla,
tú tendrás a mi mano
y estarás más tranquila.

Buscaremos un techo,
una linda casita,
una senda sin norte
sin farol ni bombilla.

Y a pesar de los miedos
por cruzar las neblinas,
pasaremos las sombras
de esa noche tan fría.

Notaremos la sangre
en los dedos con ira,
bombeando y latiendo
por las venas heridas.

Y al final llegaremos
donde todo termina,
cuando llega el otoño
y el invierno se inicia.

"...No vacile tu mano
de sentir mis caricias,
porque en ellas te entrego
lo que tú me pedías..."

Rafael Sánchez Ortega ©
02/09/17

viernes, 8 de septiembre de 2017

LLEGÓ EL VIENTO...



Llegó el viento, invisible, con su aullido
azotando ventanas y las puertas,
y a la vez se quedaron boquiabiertas
las gaviotas con vuelo detenido.

Fue un momento fugaz, casi un latido,
un susurro de aceros y reyertas;
parecía que abrían las compuertas,
unas manos del cielo enfurecido.

Pero el viento surgido de esos labios
era un viento cruel y de leyenda 
como parte genuina de un fragmento.

Era el cielo mandando sus agravios
como nota fugaz, y reprimenda,
para el hombre centrado en su momento.

"...Porque el tiempo que pasa, cada día,
no es real, sin robarle su alegría..."

Rafael Sánchez Ortega ©
01/09/17

jueves, 7 de septiembre de 2017

VOLASTE EN UN INSTANTE...



Volaste en un instante de nosotros
para vivir la nueva primavera,
sabías que te amaba y admiraba
y hasta soñé que tú eras mi princesa.

Entonces recogí todos los sueños
y los guardé celoso tras la puerta,
quería que no vieran mis pupilas
aquellos que no sienten los poemas.

Recuerdo tantos días recortando
la imagen que venía con la prensa,
los actos que mostraban tu figura
de un modo singular y desenvuelta.

Tenías un carisma diferente
y es cierto que atraía tu presencia,
tus ojos, aunque tristes, sonreían
dejando la esperanza en cada puerta.

Marchaste sin maleta ni equipaje
para llevar mi sueño a las estrellas,
aquel que compartía en los relatos
por medio de la tinta de mis letras.

Admito que soñé mil fantasías
mirando y remirando tu silueta,
quería que mis ojos te plasmasen
de forma singular y verdadera.

Quería compartir mis ilusiones,
vagar por los caminos y las sendas,
llevarte a las montañas más lejanas
y ser el Peter Pan de las leyendas. 

La triste realidad borró los sueños
y todos se quebraron con tu ausencia,
murieron primaveras infantiles
y otoños y veranos de un poeta.

"...Volaste en un instante de nosotros
y me quedé perdido en la inocencia,
marchaste hacia la tierra de las sombras
dejando a tantos niños sin princesas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
31/08/17

miércoles, 6 de septiembre de 2017

SE LLEGA A DIOS...



Se llega a Dios por múltiples caminos,
a pesar de creyentes y de ateos,
es algo personal y sin mareos
que eleva el corazón sin torbellinos.

Caminan sin cesar los peregrinos
con paso singular, sin titubeos,
y van a revolver los cosquilleos
de muchos sentimientos bizantinos.

Se llega a Dios, y digo nuevamente,
de la manera audaz y sin fisuras
sintiendo que el Amor es su presente.

Pero también se ve en las singladuras
el fruto del amor, tan febrilmente,
y en esa concepción sin ataduras.

Rafael Sánchez Ortega ©
30/08/17